<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927</id><updated>2011-11-07T18:28:51.804-08:00</updated><category term='Tía Gloria'/><category term='puro molido'/><category term='ojeras'/><category term='Doña Rosa Hostal'/><category term='100 palabras'/><category term='Siberia'/><category term='Felipe'/><category term='Arte conceptual'/><category term='Cancer Stuff'/><category term='¿Cómo ha estado la pega?'/><category term='Trozos de tomate'/><category term='manos'/><category term='Gusanos en la sopa'/><category term='Estación Central'/><category term='Water'/><category term='desierto'/><category term='Sonora de Tommy Rey'/><category 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halla?'/><title type='text'>Escritos de Isabel Viterbo</title><subtitle type='html'>Hojas sueltas pasadas en limpio, grabaciones de audio transformadas en otra cosa.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><generator version='7.00' 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term='terrible de EMO'/><title type='text'>Las cosas olvidadas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;I.&lt;br /&gt;Quiero arreglarme, pero el pintalabios se desparrama por todas partes. Se mueve como con vida propia, se sale de las comisuras y de ahí para toda mi sonrisa, margaritas incluidas. Recuerdo que mamá no se pintaba nunca los labios porque tenía dientes separados. Los labios, decía, son la entrada para todo lo demás; tus dientes son tan lindos, hija, te podrás poner rouge de todos los colores que existan. De todos menos éste, creo, y me limpio las marcas: como Jesús manda, he puesto pintalabios también en la otra mejilla. Cuando Padre se fue, a mi mamá le dijeron que fue porque no se arreglaba nada. La culpa se hizo toda suya y del tonto maquillaje que se negaba a llevar. Nada bueno puede venir con esas armas, hija, y luego iba a tribunales a pedir el dinero que Padre nunca nos dio con los labios colorados apenas, y luego hasta sus separadas paletas sonreían.&lt;br /&gt;De Padre me acuerdo sólo de las mentiras tontas, la mezcla de olor a cigarro y colonia de pino. Me contaron que cuando nací trató por todos los medios de dejar de fumar y no consiguió nada. Nunca supimos de qué murió Padre, y ni mamá ni yo quisimos ir al funeral a preguntar.&lt;br /&gt;Después de un tiempo, y contra todo lo dicho, mamá había decidido que el maquillaje era para las putas y el pintalabios no me venía. Para qué te pones eso, y los agarraba de mi velador para enterrarlos en el patio. Los tiraba a la taza del baño donde giraban dibujando círculos rojos en la cerámica. El maquillaje era a las niñas lo que el alcohol a los hombres; el pintalabios un cuchillo que ensangrentaba los cuellos, las manos y las bocas de hombres y mujeres siempre indignos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II.&lt;br /&gt;Yo me acuerdo que la última vez que vi a Padre sucedió así. Yo llevaba el pintalabios cereza de mamá y ese vestido verde con rayas blancas que ya de tantos tironeos estaba deformado. Bajo el ruedo de la falda, moretones. En las rodillas arañazos que entibiaban la piel tan pálida en la tarde. Padre se quedó así de sorprendido, pero después me dijo que estaba tan flaca que el vestido parecía de noche. Ese vestido te sienta mejor que el disfraz de gato mojado que te vi la otra vez en el centro. Me viste, sonreí, yo también te vi por ahí en las noticias. Su cara se empobreció de golpe, como si la que hubiera mojado al gato fuera yo. No he salido nunca en las noticias. Que sí, insistí, una vez en lo de los padres piloto. Tosí las últimas palabras al borde del llanto: a Padre debe haberle molestado aún más mi risa cargada de toda esa pintura de labios. Para mí fuiste una casa piloto de serviu, sabes, pequeña, pero para esas cosas eligen a cualquiera. Miro mis zapatos rojos donde sonríen al revés mis piernas amorfas; de mis labios siguieron saliendo muecas extrañas. De mis labios, quizás, habría salido una que otra palabra que lo hiciera sentir en casa, pero no quise. En esos tiempos ambos nos habíamos quebrado más de lo que cualquier pintalabios o camisa a cuadros pudiera esconder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III.&lt;br /&gt;Padre no tiene perdón de Dios, dijo con convicción, pero ella no lo había visto. No, de haberlo visto tendría la certeza de que ningún dios existe en este barrio.&lt;br /&gt;    El sol estaba alto y la luz era tan blanca que hacía parecer a la calle de tierra un desierto. No la pavimentaron hasta años más tarde, y es que éramos tan pobres por ahí que apenas salíamos de las casas a caminar. Los tres íbamos del almacén en dirección a la casa de avenida Roma donde vivían los abuelos; ese había sido su barrio por unos treinta años o más. Habíamos visto pasar por ahí las marchas sindicales y las rondas de milicia. Habíamos visto crecer a niños y árboles, y a Felipe como si fuera un animalito que tarda demasiado en valerse por sí mismo. Él jugaba con la mano libre, dibujaba un espiral sobre los muros de las casas que enmarcaban la calle. Va a salir un perro a comerte el dedo, le decía mi mamá  cada cierta cantidad de pasos, te lo va a comer y te va a seguir porque tienes buen sabor. Yo estaba más grande, así que con la mano libre llevaba la bolsa con galletas de champaña para la once. Años más tarde, con la diabetes ya diagnosticada, me pregunté cuanto daño le habrían hecho esas onces al abuelo. Ocupábamos unos junto a otros, mamá siempre al medio, todo el ancho de la dispareja vereda de palos. Mamá le daba leves empujones a Felipe sobre las rejas en las que se salía una mata de ruda. Te va a comer la mano hijo, y ni tu hermana ni yo vamos a poder detener los mordiscos que te va a dar. Yo ya estaba grande, así que cuidaba muy bien de la bolsa y miraba a los lados para que ningún perro fuera a comerse las galletas o a mi hermano.&lt;br /&gt;Cuando mamá recordaba el episodio -que en verdad no recordaba, sino que reconstruía a partir del relato de todos los demás- decía que nadie podría perdonar a Padre ni en un millón de años. Pero ella no había visto nada, como siempre. Cada vez que pasaba algo importante mamá estaba así, de ojos cerrados, boca abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV.&lt;br /&gt;No es eso: es el vestido y los zapatos, y sobre todo el pintalabios. De alguna forma hay que hacer algo sin enloquecer. Mírame, mamá, el mismo color de las niñas en Paula y no puedo usarlo. Si la micro no se meneara tanto, si fuera seis o siete centímetros más alta. Si existieran sólo los buenos deseos todo sería mejor para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Todavía tienes ese bolso? Debe tener veinte años por lo menos.&lt;br /&gt;-Sí, padre.&lt;br /&gt;-En ese pusiste tus cosas cuando te fuiste de la casa por primera vez, ¿te acuerdas?&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Eras enanísima. Tenías el cabello corto, igual que un niño.&lt;br /&gt;-Llevaba un moño.&lt;br /&gt;-No –enfatizó-, llevabas el cabello corto como un niño, o por lo menos recogido atrás con una trenza. Así siempre te peinaba tu mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Sacó el encendedor y prendió un cigarro. Prendió su sonrisa como un punto de luz anaranjado en la esquina  donde nos encontramos. Ya estaba oscuro. A esa hora, de noche, era cómodo hablar porque apenas podíamos vernos las caras. Recuerdo del día del escape el equipaje de mi bolso: una foto vieja que le había robado a mamá y unos calcetines del bebé que me gustaba usar como mitones. Por su cara, supuse que tardaríamos un poco en arreglar el asunto del encuentro casual, así que me senté en el marco de una puerta a revisar que mi maquillaje siguiera en su lugar y Padre me siguió más o menos enseguida. El espejito me mostraba el ir y venir de su cigarro y de sus ojos, levemente iluminados por las luces de la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuánto sale?&lt;br /&gt;-¿Perdón?&lt;br /&gt;-Que cuánto sale lo que sea que hagas en esta calle a esta hora.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;    Me reí de forma sonora, pero en el espejo mi cara seguía perfectamente compuesta. Es grato poder reírse incluso en los momentos en los que no hay de qué hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Cómo eres…!&lt;br /&gt;-¿Cómo soy?&lt;br /&gt;-Así…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    No supo que decir, pero sabía que era pintalabios, zapatos y vestido, y eso difícilmente cambiaría en las siguientes horas. En sus ojos había desafío, no te atreverías, sin embargo pasé  una mano por mi cabello y luego alisé mi falda. Mi otra mano pasó sobre sus hombros endurecidos ante su expresión de desagrado, pruébame. Ahí recordé que el asco era la expresión que mejor le venía a su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sea como sea –proseguí-, no te vas hoy sin pagarme algo de todo lo que me debes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V.&lt;br /&gt;Recordaba a Padre al ver a Felipe echado sobre su cama, leyendo libros de ciencia ficción. Dependiendo del clima su velador se llenaba de bolsas de té viejas o cuescos de durazno, además de lápices rescatados de la basura del salón de clases. Tenía la manía de acumular cosas inservibles, incluso al punto de convertir cosas útiles en meros adornos con un poco de pegamento. En casa teníamos tres tenedores, tres cucharas, tres cuchillos: todo lo demás estaba pegado en el techo, sobre la cama de mi hermano, formando una aureola de plata y papel de diario. Por la tarde, después del colegio, se encerraba en el cuarto donde mamá guardaba aún las cosas de Padre y esperaba la noche. Después de eso salía con cosas ocultas bajo la cotona para apenas dormir un par de horas. Las tardes de Felipe consistieron siempre en sonreír por alguna cosa escrita en los libros, anotar una línea en el borde de una hoja y mancharse los dedos con tinta de lápiz roto. El no poder hablar parecía excluirnos a mamá y a mí de su día tanto como la pintura de labios y nuestros quehaceres de mujer a él.&lt;br /&gt;    Me imagino que mamá también se acordaba de Padre cuando lo veía hacer esas cosas, pero nunca nos dijimos nada. Tampoco ella se lo prohibió porque cuando él estaba molesto golpeaba el muro con el puño izquierdo, igual que Padre, y eso la atemorizaba. Apenas era un niño,  se decía, e intentaba ignorar para conservar la poca familia que nos iba quedando.&lt;br /&gt;    Cuando escuché el crujir de las hojas, cuando vi sus libros rotos y el papel doblado en formas de animales, pensé lo peor, pero no había forma de convencer a mamá sobre lo aterradora que me resultaba esa visión: Felipe era apenas un niño, el destruir era parte de su limitado lenguaje sin voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI.&lt;br /&gt;Ni tu hermana ni yo vamos a poder detener los mordiscos que te va a dar, hijo, cómo no te das cuenta. Felipe se reía y daba tumbos sobre las rejas con ruda cuidando que entre las hojas hediondas no fuera a haber un perro.&lt;br /&gt;Mamá se quedó en silencio, como siempre había visto sólo lo más elemental de todo el cuadro: ni a Felipe ni a mí nos importaba la señora que acompañaba a Padre en la vereda contraria, ni sus bolsas, ni sus risas. Lo que más nos había llamado la atención, desde nuestros ojos de niño y no-tan-niña, fue ese gesto suyo de intercambiar miradas entre mi hermano y el otro de manera intermitente. Felipe, como extraviado, se adentró con los ojos más y más en la conversación que ambos sostenían; era la única forma que tenía de participar en el diálogo que Padre sostenía con ese niño para ignorarnos. Debía tener más o menos la edad de mi hermano, y su voz era pequeña como la de un pajarito. La boca de Felipe se abrió todo lo que pudo y las manos alrededor de sus mejillas le temblaron por el esfuerzo, pero nada ocurrió. El grito que se esforzó en dar ni mamá, junto a él, pudo oírlo. Podría haberse buscado otro barrio para sacarla a dar una vuelta, dijo, y nos apretó las manos hasta marcar sus uñas en ellas.&lt;br /&gt;Imagino que Felipe vio mucho más allá ese día, pero eso hasta a mí me dejó en silencio. Él se quedó en una mudez peor que la que siempre había tenido, o eso creímos ambas. Yo ya estaba grande, así que cuidé muy bien de no llorar y de que mi hermano hiciera lo mismo: antes ya había perdido el cariño de Padre, igual que mamá, así que sabía que se sentía como morirse un poquito dentro del cuerpo. Pasar a ser una cuchara que, con un poco de pegamento, se convierte en una estrella más de la cúpula plateada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII.&lt;br /&gt;Salimos de mi casa con mucho menos apuro del que usamos para entrar. En eso entonces mamá y yo vivíamos en un barrio miserable, y nuestras cosas estaban guardadas en cajas a la espera de un mejor lugar.&lt;br /&gt;Padre pareció impresionarse, pero no hizo más que arrojar el cigarro al piso y seguirme por el pasillo de manchas verdes hacia el interior, y de ahí escaleras arriba hasta llegar al cuarto. Mandé a mamá a casa de mis abuelos, dije antes que todo, me cansa tener que verla esconderse bajo las sábanas en este cuarto tan oscuro.&lt;br /&gt;    Al salir, ante el recuerdo de Felipe en la cara de Padre, resultó muy evidente para mí que siempre habíamos andado solas. El barrio parecía aún más triste mirado desde la puerta de la casa, me hacía sentir menos segura sobre esos zapatos y bajo ese maquillaje demasiado exagerado para mi edad. Padre bajó unos peldaños hasta la vereda y me miró desde ahí como quien ve a un barco hundirse. Imagino que cuando huí de casa, con 5 años y ese montón de cosas robadas, debía tener el mismo semblante de andar a la deriva. Caminó rápido, sin voltearse, y me dio lástima su vano intento de esconderse entre la gente. Lo vi hasta que dobló cuatro calles más abajo, y de ahí nunca más. Sentí compasión por la consanguinidad que compartimos y por el desagradable olor a alquitrán que me había dejado encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIII.&lt;br /&gt;Tenía sobre las uñas marcas de sus otras uñas, rasguños en la cara y dentro de los ojos. Fotos de nosotros tres donde Felipe, con pulso perfecto, se había recortado dejando entre ambas sólo una silueta. Una mezcla de esas fotos con otras fotografías familiares más viejas en las que Padre era un niño en blanco y negro. Todas sobre el piso. Los pequeños Felipes recortados, en cambio, estaban en la aureola de plata montados en aves de origami. El Trix del desayuno se le había metido hasta entre los cabellos, en sus manos llenas de saliva, en las orejas. Las grietas en el suelo del dormitorio estaban rellenas de polvo, pelos y cereal. Sangre, pelos, polvo y cereal sobre las cosas que Padre había dejado olvidadas en nuestra casa como a nosotros mismos. La boca de Felipe era un círculo perfecto, como si quisiera emitir un sonido aún sin poder hacerlo.&lt;br /&gt;A Padre no lo vimos, no quisimos ir al funeral, pero siempre me imaginé el mismo escenario para él, poblado por fotografías de Felipe sonriente. Felipito con su máscara de hombre araña en el zoo, saludando desde un caballito de palo, sentado conmigo en la vereda frente a la casa de avenida Roma. Todas las fotos llenas de letras insonoras que dibujaba con la boca, como para hablarse a sí mismo desde la imagen. Pero si apenas es un niño, decía mamá hasta que se quedaba dormida entre las sábanas que de viejas y húmedas eran casi transparentes. Las cosas siguieron en las cajas durante un par de años más. Yo le pintaba una que otra vez los labios con el único rouge que había logrado rescatar de su exterminio, quizás así algún día le volviera el alma al cuerpo. Después de todo siempre habíamos sido las dos solas, usando armas para cuidarnos por más malas que estas fueran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-1547140764194232514?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/1547140764194232514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=1547140764194232514' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/1547140764194232514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/1547140764194232514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2008/10/las-cosas-olvidadas.html' title='Las cosas olvidadas'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-7673399027417824533</id><published>2007-11-18T20:37:00.000-08:00</published><updated>2008-12-10T02:38:13.291-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Niñoniña'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La biológica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lemebel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Marlboro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tía Gloria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gay Parade 2007'/><title type='text'>La biológica</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Yo no tuve nunca más mamá que la tía Gloria. Siempre le dije a la otra La biológica, como si con eso la mandara a vivir a otro planeta. La biológica, con la que me llevaba por quince años exactos, que me enviaba una carta con veinte mil pesos cada navidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A La biológica, según me contó alguna vez la tía Gloria, le gustaban los juegos de niño, en los que podía morir muchas veces durante un recreo. A diferencia de cualquier niña normal, ella no se resistía a la idea de que la mataran. Permanecía así, de espaldas en el piso, hasta que los demás compañeros se aburrían y comenzaban el juego una vez más. Sentía fascinación por las balas y las pistolas. Ya en esos tiempos, La biológica andaba de puerta en puerta ofreciendo mermeladas y huevos de su casa. Dicen que eso, hasta su adolescencia, se prestó para malos entendidos; después para módicas remuneraciones y un viaje a la ciudad. Le gustaba echarse de espaldas y mirar al cielo, que aquí es tan transparente, y algunos tenían como pasatiempo echarse a verla tomar el sol. Le gustaba estar en el piso porque odiaba tener que usar vestidos, todos heredados de sus hermanas grandes. Vestidos que se levantaban con las corrientes de aire. No creo que en Santiago ella hubiera disfrutado igual del austero placer de tenderse de espaldas sobre un piso sencillo, aunque quizás pienso eso porque no tengo ni un sólo recuerdo de ella que sea verdadero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Desde que me acuerdo, el único que venía a verme desde Santiago era mi papá. La biológica nunca más volvió pasados unos años después de que nací. Traía ropa nueva, una lata de Ambrosoli y la carta de La biológica. Ahora, cuando ocasionalmente nos encontramos en el barrio, me dice que siempre trataba de llevarme con él a la capital sin obtener resultados. La tía Gloria le decía eres mal agradecido, tanto que te criamos al niño y ahora que es grande te lo quieres llevar. Nosotras nos morimos sin él, decía, porque a la tía Gloria siempre le gustó hablar en plural. Hablaba como si se hubiera comido a La biológica y ahora viviera en sus interiores con voz y voto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mi papá, allá en Santiago, siempre estaba sentado en las bancas del parque central. Al andar sin corbata, su camisa blanca lo recortaba del gris en el pasillo oscuro de sombras de árboles. Siempre resaltó por su apariencia descuidada, de cuerpo flaco y cara sin barba. A veces, cuando le iba mejor en esos trabajos chicos que nunca supo describirme, compraba cigarros y un par de panes con queso para pasar la mañana. Hablaba con alguno de los viejos que iban a dormir la mona en las bancas a la sombra. Tomaba agua de la fuente, que estaba rota y llena de palomas. Sudaba mucho. Luego iba a casa, donde se miraba a sí mismo en el espejo con la cara de desconsuelo que usan las madres al ver ir y venir a sus hijos, inútiles como fantasmas, huérfanos. Es que la gente en la capital es tan ociosa, decía la tía Gloria cuando me contaba estas cosas, y tu papá tan joven, tan solo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Mi papá desde niño pareció un hombre, según lo que cuenta con orgullo, sentado con las piernas abiertas o de espaldas en el suelo. Ahora que es viejo tiene aspecto extraño, como si poco a poco fuera fundiéndose con la cara de la tía Gloria, también vieja. Dicen que los ancianos todos se parecen unos a otros. Él me dijo una vez que, por haber estado tan cerca, La biológica le había contagiado su cara de un soplo; por eso ellos dos, y la tía Gloria a su vez, se parecían tanto. Me mostró una foto de La biológica en eso entonces, la primera y única que vi. Estaba parada en el parque central con un vestido largo amarrado entre las piernas, como si deseara de corazón tener puestos unos pantalones. Su cara, de perfil, era muy similar a la de mi papá, exceptuando que las cejas eran finas y los labios estaban pintados muy oscuros. Cuando le pregunté donde se encontraba él, me respondió con un carraspeo escueto y sin más explicaciones. La tía Gloria me dijo, por su parte, que no preguntara tonteras. En esa foto La biológica sostiene un cigarro apenas en la punta de los labios, como si fuera un maniquí de Marlboro. Muestra las piernas. Tiene una mano sobre el oído, tratando de escuchar al niño pequeño que aparece apenas en la esquina de la escena, taimado. Pregunté si ese niño era yo, muy ingenuamente, pero tampoco recibí respuesta a eso. No recuerdo nunca haber estado en Santiago. Las fotos eran costosas, así que imaginé que La biológica tenía suerte de existir en una imagen más que sea. Una tarde tomé el velo de domingo de la tía Gloria y me lo puse, y recé frente al espejo para ver si yo también podía parecerme un poco a ella, fundirme con la imagen de mi papá. Encontrar en mi cara, maquillada con polvos franceses, la de La biológica que yacía en esa foto, inanimada. Después de eso mi papá no volvió a ir a la casa de la tía Gloria; ella no lo invitó más. En los años sucesivos, cada vez que vi a mi papá, viejo como él solo, recordé ese momento frente al espejo, en el que los tres fuimos por fin una familia como dios manda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/R0EVJBCRv8I/AAAAAAAAAC0/uMWzM2fJPrw/s1600-h/13160580-13160582-largeblo.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/R0EVJBCRv8I/AAAAAAAAAC0/uMWzM2fJPrw/s320/13160580-13160582-largeblo.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5134408294820069314" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-7673399027417824533?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/7673399027417824533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=7673399027417824533' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/7673399027417824533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/7673399027417824533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/11/la-biolgica.html' title='La biológica'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/R0EVJBCRv8I/AAAAAAAAAC0/uMWzM2fJPrw/s72-c/13160580-13160582-largeblo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-8416897046320763836</id><published>2007-11-08T21:06:00.000-08:00</published><updated>2008-12-10T02:38:13.508-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuescos de durazno'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Padre'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Laberintos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La mamá'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ropa sucia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Flores de papel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Papel de diario'/><title type='text'>Ropa sucia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Le recordaba a Padre en las mentiras tontas, sobre todo en el olor a cigarro y colonia inglesa. Le contaron que Padre, cuando ella nació, intentó&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; por todos los medios dejar de fumar. Luego de la autopsia, el médico le dijo a la mamá que tenía un adenocarcinoma pulmonar del tamaño de un puño en el lado izquierdo, pero que esa no era la causa de muerte. Nunca supieron de qué murió Padre. Ni la mamá ni ella soltaron una lágrima en el velorio. Padre no había sido el hombre que ellas hubieran querido. Se quedaron solas, paradas en silencio junto al cajón. Luego anduvieron por las calles de la ciudad, con la mirada perdida, como buscando algo. Después de ese día fue que él se apareció p&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;or la casa, idéntico a Padre, como si la tierra lo hubiera escupido en la entrada desde el hoyo del cementerio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Recordaba a Padre al verlo a él echado sobre la cama del cuarto del fondo, leyendo libros comprados a mil en la feria; juntando cuescos de durazno en un tazón del velador. Tenía la manía de acumular cosas inservibles, rodeándose, incluso llen&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ando las rendijas en los muros de la habitación con tiras de papel de diario. Llevaban semanas compartiendo los muros. Era claro que no quería verlas. Cuando volvían por la tarde se encerraba en el cuarto del fondo, el de Padre, esperando a que se apagaran las luces, pasara la noche y volviera a salir el sol. Esperando a que se fueran, sólo así dormía un par de horas. Eso ella lo sabía porque alguna vez, enferma de gripe, lo escuchó desde su cama bajar en puntillas las escaleras cuando la mamá echaba llave a la puerta de la calle. Había días &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;como ese, que le recordaba tanto a Padre, en los que el calor lo obligaba a entreabrir la puerta del cuarto. Ella lo veía sonreír por alguna cosa escrita en los libros, anotar una línea en el borde de una hoja manchándose los dedos con la tinta. En una ocasión lo vio enfundarse uno de los abrigos de Padre frente al espejo y dibujar una que otra palabra co&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;n la boca, en silencio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Alguna noche la mamá y él se encontraron en el pasillo, escaleras arriba. Discutían. Al igual que Padre, él golpeaba el muro con el puño izquierdo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La pelea había concluido con el saldo de tres cachetadas entre las partes. En otra ocasión fue ella quien se encontró con él en ese lugar. Ambos, igual que Padre, acostumbraban bajar muy tarde por la noche a buscar agua de llave helada en el refrigerador. Nunca coincidieron en la hora más que esa vez, y bajaron juntos las escaleras. Ella sacó de la gaveta dos vasos de plástico verde. Se sentaron a tomar el agua como si fueran familia. Al llegar arriba, al umbral del cuarto del fondo, él le ofreció un montón de hojas sacadas de los libros, dobladas con f&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ormas de animales. Las había hecho para ella durante el verano, pues sabía que no tenía ningún juguete y se aburría tanto que lo espiaba tardes enteras por la rendija de la puerta. Ella agradeció colgándosele del cuello, abrazándolo. Él le dijo su nombre en voz muy baja, cuidando de que nadie fuera a verlos. La puerta en el cuarto del fondo permaneció abierta varios minutos. Incluso después de que otra puerta, la del pasillo, se cerrara con un le&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;nto arañar en la madera del piso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El último día de esa semana la mamá lavó toda la ropa e hizo las maletas de ambas, calentó café, abrió la llave del gas. Dio a la cerradura de la puerta de la calle dos vueltas, despegando las manos de los barrotes con parsimonia. Ambas anduvieron por horas caminando en círculos por la ciudad. Al final siempre habían andado solas. Luego la dejó en casa de sus abuelos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; font-family: verdana;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RzPs_IUirWI/AAAAAAAAACs/nEaFHeB4TCQ/s1600-h/newspaper_montage.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RzPs_IUirWI/AAAAAAAAACs/nEaFHeB4TCQ/s320/newspaper_montage.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130704969814682978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-8416897046320763836?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/8416897046320763836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=8416897046320763836' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/8416897046320763836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/8416897046320763836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/11/ropa-sucia.html' title='Ropa sucia'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RzPs_IUirWI/AAAAAAAAACs/nEaFHeB4TCQ/s72-c/newspaper_montage.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-4807572718049376955</id><published>2007-09-14T15:36:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:13.785-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viejuja mística'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Comala'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Periodismo del silencio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pedro Páramo Stuff'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sonora de Tommy Rey'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fátima'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nuevo periodismo'/><title type='text'>Friegatos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;Crueldad hay en todos lados&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt; – no &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;está mal empezar con una verdad genérica – &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;y los pueblos perdido&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;s, dispersos como carpas de gitanos en &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;el desierto, no son la excepción.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;La frase sin rumbo es la única herramienta que se me vino a la ca&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;beza. Algo así como cuando uno compra el loto y elige los números sin pensar en nada fuera de afeitar el pasto. Mañas del oficio. Empecé por escribir párrafos cortos, no más de cuatro líneas. Cada vez que uno parecía iluminarse, otro presentaba la idea de un comienzo más alentador. Al final ninguno de los catorce escritos gozaba de buena salud. La nota de veinte líneas no salía, inventado o no el contenido de ésta, sin embargo sentía la necesidad de escribir sobre lo que ahí pasaba: anotar varias páginas, beber hartas tazas de café y partir por la mañana a la capital. ¿Pero qué era lo que estaba pasando? Cuatro casas de cuatro palos en medio de los cerros, un campo eriazo, un montón de locos y su par de gatos fritos. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;Cuando me enviaron a cubrir la historia del friegatos la idea me revolvió mucho más que el estómago - &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;la detención se realizó en la capital, una semana después de sucedidos los hechos a mediados de enero&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; – porque hasta entonces nada tenía de interés ese pueblo a medio morir. Era mi cuarto día ahí sin nadie que quisiera hablar sobre el tema. Con suerte había gente de la cual obtener información, más dispuesta a matarme de aburrimiento tras largas sesiones de golpear puertas que de confirmarme al pueblo como el lugar de la noticia. Ni monosílabos salían de sus bocas. Su demora en salir de las casas me hizo creer que algo tenía en la cara más allá del gesto citadino. Mi ajenidad geográfica era algo evidente desde el principio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="border-style: none none solid; padding: 0cm 0cm 1pt;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;- ¿Y a qué viene usted?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- A escribir una historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- ¡Ah! –dijo él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;Y volvimos al silencio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;El camión avanzaba lento, como una serpiente atravesando la estela de polvo amarillo que se cernía sobre toda la vista. Los ojos se distendían en los alienígenas tatuados en cada cerro, en la intermitente línea de recorte entre el cielo y la tierra. El camino desde Fátima al pueblo, sin ser largo, resultaba tedioso como ninguno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- Debe de ser una historia muy interesante –volví a oír a la voz de al lado- para venir desde la capital hasta acá, me imagino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;Luego dijo, ante algunas de mis preguntas: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;- Nada bueno se puede escribir sobre eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;Y me bajé. Las casas y sus techos de paja parecían una pintura deshecha de vapores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;Dos días de conversaciones idénticas a esa primera; días de vagar por la única calle principal adivinando a la gente tras los muros de las desvencijadas casas. Me encerré después de eso dispuesto a inventar cada palabra en la historia que me habían encargado. &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Las autoridades locales&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; – que aún no tenía el placer de conocer y esperaba de hecho existieran – &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;hablan con consternación del peor caso de maltrato animal visto en la historia del municipio&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. Hasta ese momento ni siquiera había visto una cucaracha en ese lugar, por lo cual era probable nadie maltratara animales con frecuencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="border-style: none none solid; padding: 0cm 0cm 1pt;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;Para la cuarta noche ya estaba convencido de que ninguna de esas largas oraciones podía disimular todo lo inexplicable de esa historia y esa gente, su carencia total de palabras. Aún no sabía el lugar donde habían sucedido las cosas, la casa del friegatos, sus amistades o en qué colegio había estudiado. Necesitaba salir a fumar y buscar esa casa. La noche clareaba y era urgente, en ese punto inerte, encontrar un Lucky Strike y el lugar de los hechos. Lejos de casa el exotismo en la carencia de temas me había atrapado: no era culpa de los que no hablaban, sino que del que no podía inventar lo que ellos querían decir de esa forma. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;Durante la noche parecía haber una vida retorcida en los pasajes del tierral. Algunas lucecitas a lo largo de la calle hacían más sólidas las estructuras derretidas en el día y las puertas, abiertas por completo, las dejaban ver en un intento de atrapar algún viento fresco. Me convertí en un punto de luz rojo, y con intermitencia en el destello blanco del flash de la cámara de fotos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;Un freidor de gatos no tendría una casa tan pulcra como esa del frente, ni pondría plantas en la ventana como la de ese lado. – &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;El estado de descuido y fealdad de esta casa muy probablemente responde a los escabrosos rituales satánicos realizados por el imputado con mucha anterioridad al hecho que ahora nos ocupa&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; - Era necesario encontrar una ilustración para todas las oraciones que estaban por ser escritas esa noche. - Quiero tomar unas fotos de su casa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;- Ésta es –indicó la vieja, que de vieja se juntaba con todo lo demás de ahí–, pero ya está muy oscura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- Necesito tomarlas adentro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;Y me hizo pasar en el acto. Tomé fotografías de sus ollas, delantales sucios y algunas plumas amontonadas bajo el escobillón en una esquina mientras ella observaba fijo el paisaje afuera. Cuando le pregunté si sabía algo del friegatos palideció, la piel se le puso de gallina y parpadeó incontables veces hasta secar sus ojos. Era mi último intento por rescatar algo real para esa historia inventada. No perdía nada, pensé. Cerró de un portazo la casa y se quedó en una silla, sentada frente a la puerta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- Aquí nunca ha habido gatos, ni aceite para freír, ni freidoras, ni nada de eso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- Sí los hay, o los hubo -continué–. Los hubo cuando ese hombre tomó a esos gatos y los echó al sartén.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- ¿Y quién lo dice?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;Lo había dicho el hombre mismo, que había corrido hasta Fátima, y desde ahí a la capital. Ahí había confesado, corrido, y estaba en la cárcel casi por voluntad propia. Eso porque cosas peores debían de pasar en ese pueblo enterrado sin que nadie se enterara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- Aquí hay secretos: nadie sale de aquí con historias. No hay mapas ni calles para ir y venir –dijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;Y volvimos al silencio, que se comía a todas las posibles conversaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- ¿Y tiene que ver eso con &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;mis&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; gatos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;- ¿A quién le importan esos gatos? –preguntó más para si misma que otra cosa– La guinda de la torta los gatos esos, nada más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;br /&gt;Se levantó de la silla. Arrastraba una pierna hasta la puerta de entrada que, una vez abierta, me mostró la silueta de los cerros, las casas, y las ventanas en ellas. Podía imaginar los ojos tras esas oscuras ventanas, uno a uno puestos sobre nuestra figura recortada en la luz del umbral. No había nada más que hacer esa noche, ni siquiera perder el tiempo escribiendo las veinte líneas. Caminé tras la vieja hasta la salida del pueblo que, mirado desde la ladera que lo conectaba a Fátima al correr, no era más que una mancha de aceite negro sobre la tierra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RutdSPJYpNI/AAAAAAAAACk/K65Fw9_LAiw/s1600-h/gatito.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RutdSPJYpNI/AAAAAAAAACk/K65Fw9_LAiw/s320/gatito.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110280770066883794" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-4807572718049376955?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/4807572718049376955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=4807572718049376955' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/4807572718049376955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/4807572718049376955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/09/friegatos.html' title='Friegatos'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RutdSPJYpNI/AAAAAAAAACk/K65Fw9_LAiw/s72-c/gatito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-5624888243554147430</id><published>2007-09-07T00:00:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:14.309-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Río Mapocho'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Water'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paladar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lágrimas en fila'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lengua'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trozos de tomate'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Festival del moco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lapas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='100 palabras'/><title type='text'>Echar fuera*</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La última vez que estuve aquí, hace tres horas, prometí pensar mejor antes de echarme algo a la boca. Las contracciones, el moco y las lágrimas en fila. Nada, me estoy lavando los dientes: es que no amanecí bien del estómago en esta vida. Dolor en el paladar y vértigo en la guatita, como si estuviera en un edificio muy alto tirándole escupos a la gente que camina abajo convertida en hormigas. Los dientes arrastran en la lengua palabras, trozos de tomate, futuras aguas del río. Salen de la boca con tanta claridad que su eco, atractivo, no permite oírlos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%;font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;* Cuento enviado al concurso ese de las 100 palabras.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RuD38CPSCcI/AAAAAAAAACc/DYMePoefQkM/s1600-h/lips-6.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RuD38CPSCcI/AAAAAAAAACc/DYMePoefQkM/s320/lips-6.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5107354588203321794" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-5624888243554147430?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/5624888243554147430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=5624888243554147430' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/5624888243554147430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/5624888243554147430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/09/echar-fuera.html' title='Echar fuera*'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RuD38CPSCcI/AAAAAAAAACc/DYMePoefQkM/s72-c/lips-6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-8679584564783113353</id><published>2007-08-27T20:42:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:14.472-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Villa Dulce'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Población'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cancha Rayada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rosita'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Baños Célebres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vásquez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasero Atascado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Temática Feminoide'/><title type='text'>Salida de las noticias</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Las casas eran pequeñas, de dos pisos y tres metros de fachada. Una, otra y otra en largas calles de muros compartidos parecidas a las de la villa Alianza, donde viví hasta poco antes de egresar, salvo en las ventanas que eran chicas como ratoneras. Ventanas más parecidas a rendijas de buzón, de tostador de pan por las que los tiras se metían a modo de auto-payaso. La cuarta puerta de la cuadra, la del Vásquez, tuvieron que sacarla con reja y todo. Pensé que si alguien salía por esa no iba a llegar muy lejos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La ventaja era que teníamos lleno de colegas de esquina a esquina. Desventaja: tras la hilera de casas una cancha se extendía por varios metros. No era un problema sino que un lugar común, tras cada población siempre un peladero se ensanchaba como ayudando a la huida. Difícilmente entre las protecciones de las ventanas alguien se escapaba, pero cuando eso pasaba era uno menos que acarrear.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Está en el baño – Me avisaron al entrar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Sí – dije –. Sí. – Y continué el camino derecho escaleras arriba. La casa era corta: en dos pasos ya estaba frente a la puerta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Toqué varias veces recorriendo la habitación de dos por cuatro que constituía el segundo piso, ahora llena de detectives. Abra la puerta Rosita, y nada. Sobre el velador una caja de zapatos nuevos, los primeros que el Vásquez le daba a su señora en siete años. Eso, según lo que dijo después en el retén, porque “la desgraciada cobarde” estaba yendo a estudiar peluquería y se sentía orgulloso. E&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;staba picado porque se había ido sin decirle nada. A él ya lo habían sacado, pero de ella nada, ni siquiera una chuchada loca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Por la rendija pude ver que estaba encerrada con llave y, metiendo el ojo por no sé dónde, comencé por ver la punta de sus dedos, las manos, los brazos, la cabeza y medio cuerpo incrustado en la ventana de 35 centímetros de ancho del baño. Sus ojos acuosos se fijaron en el mío. Aún a través de la puerta podíamos vernos de alguna forma, con miradas entre su rostro transfigurado d&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;e dolor y mi ojo rojo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- ¿Y cómo hizo para quedarse así atascada, Rosita?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Metí las piernas primero y así nomás, ya está hecho: me quedé adentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Dijo, como si fuera lo más natural del mundo. No fue su puchero lo que me dio más lástima, sino que su actitud de mansedumbre ante la propuesta de echar la puerta abajo o traerle un equipo de rescate. Ante la noticia de que el Vásquez ya estaba en la patrulla comenzó a llorar quedo, casi sin gesticular. Sus codos y cabeza comenzaron a golpear los marcos de la ventana decididos. Se me cayó un zapato, dijo. Ahí se me apareció la  idea.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Deje de patalear ¿me oye? ¿Acaso quiere matarse? apoye las rodillas en el muro y tírese hacia fuera, así mismo, como si se estuviera sentando… ¡No tan rápido, se va a romper una costilla! Déle, así, si estira los brazos y se encoge de hombros pasa más fácil. Déjese de llorar, así no le cunde nada. Cuélguese de los brazos. Tírese. Si logra sacarse de ahí y caer nadie la va a molestar ¿oyó? Váyase ya, rapidito. Yo no la conozco y usted no me conoce a mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Los dedos, apretando con los nudillos blancos el marco de la ventana, se soltaron de un solo chasquido sin golpe seco al final de la caída. No sacaba nada con asomarme, era tan tarde que no habría visto nada. Para cuando salimos por la puerta del frente el único ruido que se oía en la cancha era el de los perros que ladraban.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RtOZ_iPSCbI/AAAAAAAAACU/x5am2u_5cd4/s1600-h/Vista+desde+ventana.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RtOZ_iPSCbI/AAAAAAAAACU/x5am2u_5cd4/s320/Vista+desde+ventana.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5103592119542614450" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-8679584564783113353?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/8679584564783113353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=8679584564783113353' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/8679584564783113353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/8679584564783113353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/08/salida-de-las-noticias_2713.html' title='Salida de las noticias'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RtOZ_iPSCbI/AAAAAAAAACU/x5am2u_5cd4/s72-c/Vista+desde+ventana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-5319431439067340856</id><published>2007-08-26T10:24:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:14.730-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Locomoción colectiva'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Micreli'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ojo y oreja'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cabra Chica Gritona'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='100 palabras'/><title type='text'>Locomoción colectiva*</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y la niña se ríe. El papá empuja su cabeza con la mano, intenta sacar su brazo de entre los bracitos. Lo desliza fuera de la manga; ella lo ataja otra vez. Ríe con tos, sin aire. Él tiene un&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; hoyuelo en la pera donde ella mete un diminuto dedo; también en las aletas de la nariz. Él papá la separa, aplasta suavemente la nariz y la boca con su inmensa mano. Ella ríe porque en la broma sabe que no van a separarse de verdad. Él la toma en brazos y ambos tocan el timbre para bajar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: arial;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Cuento enviado al concurso ese de las 100 palabras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; font-family: verdana;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RtG55SPSCZI/AAAAAAAAACA/7DLB1VwpKv8/s1600-h/transantiago.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RtG55SPSCZI/AAAAAAAAACA/7DLB1VwpKv8/s320/transantiago.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5103064246587099538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-5319431439067340856?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/5319431439067340856/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=5319431439067340856' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/5319431439067340856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/5319431439067340856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/08/locomocin-colectiva.html' title='Locomoción colectiva*'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RtG55SPSCZI/AAAAAAAAACA/7DLB1VwpKv8/s72-c/transantiago.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-4027776403617586604</id><published>2007-07-23T22:50:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:14.847-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estética cinematográfica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Salas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dedos de menos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Grandchester'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Folckore colombiano'/><title type='text'>Grandchester y Salas</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Desde hace una hora el mentiroso compulsivo está en la terraza. Grandchester y Salas lo miran de reojo, entre dedos y naipes, esperando el momento justo para cumplir el encargo. Siempre está rodeado de una cantidad considerable de turistas que van y vienen traídos por las gentes del hotel. A very very tipical man, dice el guía en inglés colombiano. El hombre se quita el sombrero y hace una educada reverencia a quienes lo rodean. En el momento justo en que empieza a contar que se hicieron los dedos faltantes en su mano izquierda Salas apaga un cuarto cigarro. Estoy harto, dice, ni te imaginas lo cabreado que estoy. Su acompañante sonríe; &lt;i style=""&gt;take it easy, it’s about time&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El mentiroso se pone de pie y mezclado en el grupo cuenta a un niño que fue entrenador de tiburones cuando aún era joven. Los dos hombres lo siguen de cerca, preguntándose cual sería el propósito de enseñar trucos a animales tan feroces. Todos se quedan en el patio del hotel, una especie de zoológico pobre donde junto a la piscina habían construido una fosa sobrepoblada de flamencos. Antes aquí había un elefante asiático, dice el mentiroso apuntando con su medio dedo a los pájaros, eso y seis jaulas: con leones y tigres revueltos. Cuando se cruzaron tuvieron como resultado una camada de ocho ligres, los más grandes y listos que se hayan visto en Sudamérica, pero el dueño los vendió a un circo ruso y murieron más parecidos a retazos de una alfombra vieja que a bestias salvajes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El mentiroso se va a manejar un taxi, tal y como lo hace cada día desde hace más de seis años luego de vagar en el hotel, nunca tiene carreras a esa hora. Salas y Grandchester lo abordan, le dan las instrucciones. Es muy lejos, será una carrera cara, advierten. Al bajar lo único visible es la montaña de basura que llena el peladero en el que acaba la ciudad. Bajan al hombre por las solapas, arrastrándolo vertedero adentro. Salas dice sabemos lo que pasó, venimos a darte un mensaje. El mentiroso se sienta sobre una bolsa, tratando de persuadirlos con su buen comportamiento de que están equivocados. Pide piedad, dice no estoy solo; es Salas quien acaba el trabajo y luego lo mete de cabeza en la misma bolsa donde está sentado. Oyen pasos a lo lejos, no estaba mintiendo el hijo de puta, piensan. Grandchester alcanza apenas a cortar los dos dedos restantes de la mano izquierda del mentiroso, uno para cada uno, y a prenderle fuego. No estaba mintiendo. Ambos comienzan a correr perdiéndose entre cerros de escombros, escuchando sus propias quejas para encontrarse juntos en medio de la oscuridad. Salas va adelante, escucha tres juegos de pasos tras él y el viento fétido al frente; Grandchester ya no oye nada, siente en la cara los líquidos que caen de la cara de Salas y la temperatura de un aire sucio, ya pasado por los pulmones de otro. &lt;span style="" lang="EN-US"&gt;Grita &lt;i style=""&gt;I’ll meet you on the other side of the railway&lt;/i&gt; sin saber si lo escuchan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Salas cruza de un salto la línea del tren, seguro de ya no escuchar los pasos y jadeos tras de sí; está sólo de ese lado de las vías. Se voltea para ver la geografía monstruosa del basural, interrumpida por una que otra combustión espontánea. No hay rastro de Grandchester o del dedo, que seguro perdió en la carrera. Revisa en su mente cada minuto del día tratando de convencerse de que no se equivocaron de hotel, de hora o de taxista. Aún le queda la esperanza vana de que su compañero aparezca en el Terminal con el otro dedo, de no ser así, Dios se apiade. Mira las luces de la ciudad, metidas en una fosa, y echa a correr hasta que se suma al grupo de hombres que se apresuran calle abajo, camino a la plaza central. Aún le quedan tres horas más de espera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%; font-family: verdana;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RqWUC6elU8I/AAAAAAAAAB4/6M2m3G9rdFU/s1600-h/r1_015235_sub.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RqWUC6elU8I/AAAAAAAAAB4/6M2m3G9rdFU/s320/r1_015235_sub.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090637731590394818" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-4027776403617586604?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/4027776403617586604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=4027776403617586604' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/4027776403617586604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/4027776403617586604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/07/grandchester-y-salas.html' title='Grandchester y Salas'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RqWUC6elU8I/AAAAAAAAAB4/6M2m3G9rdFU/s72-c/r1_015235_sub.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-1119314997071459590</id><published>2007-06-23T22:55:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:15.058-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='¿Se halla?'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chungo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='No es mi intención'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estación Central'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><title type='text'>La colecta</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;Entonces me&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt; rajo a llorar &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;en medio del pasillo lleno, siempre result&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;a si la gente se te pone muy dura. Me bajo de carrera con&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt; las piernas agarrotadas de tanto caminar&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt; y apenas dan las cinco llamo al Ricard&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;o para ver si es que se halla en su casa, pero ese nunca está &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;cuando uno tiene plata y puede comprar. La ida la hago por Basc&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;uñan hasta que llego al portal verde y&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt; bajo a la estación haciéndome algunas monedas más,&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt; las últimas del día, en un 210. Sentado e&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;n la ventana del &lt;i style=""&gt;Preunic&lt;/i&gt; miro los autos pasar apuraditos y&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt; cuento la ganancia guardándomela en diferentes bo&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;lsillos. Ahí junto al Can, que así le pusimos al perro de las motas bla&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;ncas en la cara, suelto un poco más la venda del chungo como&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt; pidiéndole paciencia, pensando que e&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;n un mes o dos más que la haga no se nota que hoy gasté la plata&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt; en otras cosas. Total antes tampoco me gustaba mucho ser &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;el capitán garfio; pensando en lo que va&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt; a durar esa cosa, para lo único que sirve es de propaganda &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;en la micro mientras no la tenga.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 150%;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rn4K9UbRmsI/AAAAAAAAABw/XbcJTOiOomM/s1600-h/hands1bw.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rn4K9UbRmsI/AAAAAAAAABw/XbcJTOiOomM/s320/hands1bw.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5079509478291905218" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:85%;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-1119314997071459590?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/1119314997071459590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=1119314997071459590' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/1119314997071459590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/1119314997071459590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/06/la-colecta.html' title='La colecta'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rn4K9UbRmsI/AAAAAAAAABw/XbcJTOiOomM/s72-c/hands1bw.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-3319948859330485857</id><published>2007-06-23T22:48:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:15.240-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Polvos fifí'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gusanos en la sopa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Temática Feminoide'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Urna'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nivea'/><title type='text'>Limpieza profunda</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Un día más, un día menos, casi ni se nota aún. Cada mañana, al ver mi cara recién despierta en el espejo, siento la tentación de no lavarla porque puede gastarse. La piel, apenas ojerosa, se extiende hacia el cabello revuelto en curvas y rectas, pálida como si aún la sangre no llegara tan arriba. Hay días en que sin aún bañarme uso unos polvos franceses que me heredó mamá por no servir de nada para las dolencias de una vieja gastada y triste. Voy de la frente a la punta de la nariz, haciendo círculos ininterrumpidos en la extensión blanca y lisa de mi piel. Si en sueños el mayor temor lo siento cuando veo que caen mis dientes, a esas horas de la mañana es el encontrar una grieta más sobre mi frente. Puedo ver en ese movimiento circular del maquillaje a cada arteria y capilar apostado bajo la piel, los músculos que se contraen y estiran, la superficie del cráneo, el cartílago deformado de la nariz; además de verlos caer a todos juntos, derretidos por el paso de los días. Mirando con cuidado morboso puedo ver qué es lo que cederá primero. Puedo observar cómo será mi cara dentro de un mes, doce meses, dieciocho meses, veinticinco años, dentro del cajón agusanándose de tanta crema que le echo; me veo en el pellejo gastado de una vieja cansada y triste, en la boca de un reloj, en las cajas del Hogar de Cristo, en las esquinas de Alameda y en las miles de caras de hombres que en un futuro próximo comenzarán a darme el asiento en la micro. Aún no salgo del baño y ya estoy agotada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rn4GMUbRmrI/AAAAAAAAABo/YUZLY_YOUew/s1600-h/chiaki.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5079504238431804082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: pointer; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rn4GMUbRmrI/AAAAAAAAABo/YUZLY_YOUew/s320/chiaki.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 150%;font-family:Verdana;font-size:10;"  &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-3319948859330485857?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/3319948859330485857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=3319948859330485857' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/3319948859330485857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/3319948859330485857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/06/limpieza-profunda.html' title='Limpieza profunda'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rn4GMUbRmrI/AAAAAAAAABo/YUZLY_YOUew/s72-c/chiaki.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-8995526358212007576</id><published>2007-06-23T22:25:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:15.254-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colo-Colo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Simplemente María'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pamela Jiles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='¿Cómo ha estado la pega?'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Festival del moco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Difteria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='890'/><title type='text'>En línea recta</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:10;" &gt;El notorio nudo en la garganta. Los dedos que tamborilean en el respaldo del asiento del frente. Siento ser espectadora ajena de mi propio cuerpo en su actual estado de aturdimiento. ¿Eso fue bueno o malo? Me quedo atenta a como mi mano se enrolla en la manilla de plástico, recordando a una oreja, y luego en el botón naranja del timbre. Al cambiar de vehículo es el intento desesperado por establecer una conversación con el taxista lo único que me impide llorar como Dios manda. Intento con el paro de micros, el Colo-Colo, la lluvia, el clásico “cómo ha estado la pega” y nada; su nuca sigue impenetrable al frente. Estoy resfriada, digo. Entro sin hablar en la sala húmeda y me siento entre la gente del taller como en un safari. Justo hoy puros cuentos tristes, pienso. Critico algo malo de la historia de una niña colorina, pero luego arrepentida digo que me gustó. No sé por qué abrí la boca desde un principio. Se me ocurre que la pobre también puede estar apenada el día de hoy, al límite, pero si me callo empezaré a pensar y ahí si que me largo. Es que estoy resfriada, repito, y enfilamos con mis amigos, nuevos y usados, mientras me seco la pera con una manga. Me pierdo en sus palabras hasta que cada uno se despide y camina hacia una dirección distinta. En la calle ya no hay nadie. ¿Desde cuándo te gusto?, dice. Me río y le devuelvo la pregunta. Responde que para él es distinto porque está enamorado y no sabe si yo le gusto o sólo me quiere mucho. Pero eres de las personas a las que más quiero, destaca. Entonces ahí sola da cosa subir a la micro de vuelta a casa, porque siento vergüenza de haberle dicho &lt;i&gt;eso&lt;/i&gt;. Me quedo mirando fijo a los autos que, hechos pura luz en la noche, pasan rápido frente al asiento del paradero. En la tele me habían advertido que los hombres nunca se enamoran de las mujeres a las que usan, pero sorda como yo sola cambié el canal para ver una teleserie mexicana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rn4DgkbRmqI/AAAAAAAAABg/yCs8OIIh63s/s1600-h/magensaa+art+%281%29.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rn4DgkbRmqI/AAAAAAAAABg/yCs8OIIh63s/s320/magensaa+art+%281%29.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5079501287789271714" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-8995526358212007576?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/8995526358212007576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=8995526358212007576' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/8995526358212007576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/8995526358212007576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/06/en-lnea-recta.html' title='En línea recta'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rn4DgkbRmqI/AAAAAAAAABg/yCs8OIIh63s/s72-c/magensaa+art+%281%29.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-9214929419694991907</id><published>2007-05-29T15:55:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:15.371-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='TV cable'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='manos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cocaína'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='molida especial'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='puro molido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Folckore colombiano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chucky III'/><title type='text'>Cine de trasnoche</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Yo soy la que tiene sueños a diario. Por lo general s&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;on imágenes extrañas, fotografías abstractas que conservo como recuerdos inventados. Otras tantas, por desgracia, son pesadillas en las que la capacidad mimética de mi cerebro se luce como nunca: situaciones reales se cruzan con películas de terror vistas en el cable, convirtiendo a las pequeñas preocupaciones diarias en crisis asmáticas&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt; matutinas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Lo de anoche no fue más que un exceso de lo que a diario veo. Yo soy la que come mal a altas horas de la madrugada sabiendo de este riesgo. Es un sue&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;ño reiterado que en lugar de acostumbrarme con su repetición no hace más que volverse verosímil. Todas las veces, en las que comienza de la misma forma, una sensación de vértigo precede a la imagen y me despierta. Luego de eso no consigo conciliar el sueño, aún cerrando los ojos veo a mi mano ser tragada por la máquina. "¿Para qué vi esas fotos?", pienso, recordando cuando una amiga abogada me mostró las formas en que los narcos colombianos cobran los intereses de sus deudas. Estiro y encojo el brazo, tocándolo con los dedos de mi otra mano. Después de un rato vuelvo a dormir y nuevamente mi mano es tragada por la moledora de carne. En el sueño me parece cómico imaginar que pago un ajuste de cuentas. De&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;spierto una vez más a revisar mis manos, nada. Vuelvo a dormirme. Sueño ahora que yo soy la que desea tocar las aspas en el interior de la moledora. Meto la mano despacio, sin embargo alguien empuja mi brazo y comienza otra vez el griterío. Me duele la panza, estoy sudando. Me pregunto si sé el uso real de esos aparatos. Yo soy la&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt; que cierra los ojos para ver a esos dedos que ya no son míos salir convertidos en ocho, diez, doce tentáculos amorfos. La muñeca atascada en la bola de aluminio, la boca abierta por un grito. Me parece haber gritado de verdad y estar ahora en el momento en el que ya no tengo aliento. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Seré yo quien salga con una noche de sueño menos a la calle por la mañana, quien no comprará nunca molida especial en la carnicería del barrio y temerá por varias semanas volver a dormir con la panza llena.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rl0T5Az9MPI/AAAAAAAAABY/psQXfrQuxCU/s1600-h/carne.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rl0T5Az9MPI/AAAAAAAAABY/psQXfrQuxCU/s320/carne.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070230625680437490" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-9214929419694991907?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/9214929419694991907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=9214929419694991907' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/9214929419694991907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/9214929419694991907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/05/cine-de-trasnoche.html' title='Cine de trasnoche'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rl0T5Az9MPI/AAAAAAAAABY/psQXfrQuxCU/s72-c/carne.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-747100543220220199</id><published>2007-05-14T09:07:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:15.560-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Africanos muertos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sofía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='camello'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='respirar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Heavy Metal'/><title type='text'>Trascendencia</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sólo quise ir al cielo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Terminé por convencerme de que, por lo menos una vez a la semana, era bueno abandonarlo todo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Dejé de salir por las noches con mis amigos a fumar, comencé a comer vegetales tres veces al día, bajé de peso.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Saqué los carteles metaleros que cubrían mis paredes y me corté el cabello. La vida espiritual me dictaba como base el ejercicio de obsequiar y recibir. El abandono progresivo de mi vida anterior pasó de un deber a ser un vicio. Poco a poco fui acostumbrándome a sonreír sin dar importancia a nada, y a que la vida fuera buena conmigo, quizás de forma sospechosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En lugar de respirar esa vida como un r&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;egalo todo me pareció amenazador: cosas buenas comenzaron a ocurrir con una frecuencia que me hizo sentir culpable. Todo lo bueno que me sucedía implicaba una maldad a alguien más. Lo primero fue muy obvio, la herencia por el fallecimiento de una tía materna, sin embargo en todo lo que se me entregaba cabían dudas mortales. ¿Cuántos africanos mueren al año para que yo pueda tener una fiesta sorpresa de cumpleaños?,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¿Cuántos para que yo transite&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por las calles montado en bicicleta?, ¿De cuánto amor privaba a los demás amando únicamente a Sofía?, o aún peor, ¿Cuánto amor al resto desperdiciaba ella en mí?. Toda felicidad se mezclaba con una tristeza indescriptible. Hacía las cosas cada vez peor, sabía eso, pero no podía detenerme. La suerte estaba fuera de mi&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;s manos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Decidí abandonarlo todo. Todo anterior inicio me pareció cínico al lado de éste,  auténtico y completo. El viaje fue una despedida, natural a mi parecer, antes de comenzar de cero. Al regreso planeaba estabilizarme, ir lejos de la ciudad a un lugar donde nadie me conociera, vivir apenas de lo esencial. Y ahora esto, jugar inocentemente y ganar un premio. En primer lugar nunca debí haber jugado, en el juego siempre está el afán de ganar. Nunca debí hacer este viaje. Ahora si que estoy cagado, nunca voy a poder ser alguien bueno. &lt;i&gt;Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja&lt;/i&gt;. Es más fácil que desista de una vez de ser bueno o que espere ir al cielo sin hacer nada. Pero no puedo pensar a cada instante que me estoy hundiendo y bajar los brazos. Debo hacer algo antes de que empeore mi situación. Si mi suerte dicta que sólo me ocurran cosas buenas es mejor que ya nada me pase. Si no soy capaz de perder aquí, entonces no ganaré nada, y ya sólo hay una cosa que puedo perder a propósito en esta buena racha, para mi mala suerte. Sobre&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;viviré, aunque de mí no sobreviva todo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkiYmg_J3pI/AAAAAAAAABQ/bXMvY6vzdNI/s1600-h/344558178_ccb6317958.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkiYmg_J3pI/AAAAAAAAABQ/bXMvY6vzdNI/s320/344558178_ccb6317958.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064465568435396242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-747100543220220199?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/747100543220220199/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=747100543220220199' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/747100543220220199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/747100543220220199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/05/trascendencia.html' title='Trascendencia'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkiYmg_J3pI/AAAAAAAAABQ/bXMvY6vzdNI/s72-c/344558178_ccb6317958.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-5201964541006040409</id><published>2007-05-11T22:56:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:15.767-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las Cruces'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tumors'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Parque del Recuerdo cementery sales girl'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cancer Stuff'/><title type='text'>The Enemy Is Always Within Us</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;When we found out about Miles having lung cancer nobo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;dy freaked out: malignant tumors had created a series of sinister deaths among the family. The news didn't cause but a handshake or two and the remembrance of Aunt G's gastric cancer, Rodolfo's prostate adenocarcinoma, the twins' dermatofibrosarcoma and so many others. We also remembered our dad, dead of leukemia on the summer of 93.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;It had been a while since my brother started spitting blood everytime he went to the bathroom. You could hear his convulsive coughing mixed with laughter all over the house.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;The smell of cigarettes, coffee and pine cologne always came before him as he used to pass through the door. Smoking two packs a day didn't quite help us avoid our family fate. From time to time we'd find each other in the bathroom throwing up and coughing, speculating about each other's illness, which&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt; tumor would be more hideous, who'd pay for who's tomb. “I don't wanna know”, we always concluded. The diagnose which gave my brother his birthright in our family tree was crafted through the use of sheer force after an afternoon filled with my mother's cries.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;The next morning, Miles asked me to travel during Easter. He wanted to go to the house we had in &lt;/span&gt;&lt;st1:city&gt;&lt;st1:place&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;Las Cruces&lt;/span&gt;&lt;/st1:place&gt;&lt;/st1:city&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt; before going into hospital. On the way there, as if it was a joke, he told me he had met a &lt;i style=""&gt;Parque del Recuerdo&lt;/i&gt; Cemetery sales girl. When she told him what she did for a living, he just shrugged his shoulders and startedlaughing and coughing.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;Then we went down to the beach.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“As soon as I have my mechanical ventilator I'm go&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;ing to be as close as I can to being a machine”, he said, laughing. I saw him throw the mouthpiece of his last cigarette to the sea and smile relieved. A sketchy horizon, the memory of my dad on the edge of that beach, with his feet on the water, telli&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;ng us how the enemy is always within us.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;(Traducción de Claudio Rodríguez H.)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkVbVA_J3oI/AAAAAAAAABI/6eoJSnSsIJk/s1600-h/Cherry_Sky.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkVbVA_J3oI/AAAAAAAAABI/6eoJSnSsIJk/s320/Cherry_Sky.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063553772648259202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-5201964541006040409?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/5201964541006040409/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=5201964541006040409' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/5201964541006040409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/5201964541006040409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/05/enemy-is-always-within-us.html' title='The Enemy Is Always Within Us'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkVbVA_J3oI/AAAAAAAAABI/6eoJSnSsIJk/s72-c/Cherry_Sky.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-6363679571919234585</id><published>2007-05-11T21:54:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:15.915-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Parque del Recuerdo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adenocarcinoma'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dermatofibrosarcoma'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cáncer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terrible de EMO'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terminator III'/><title type='text'>El enemigo está dentro de nosotros</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Cuando nos enteramos de que Miles tenía cáncer de pulmón nadie se espantó: tumores malignos habían creado en la familia una trayectoria de siniestros decesos. La noticia no obtuvo más que algún apretón de manos y el recuerdo del &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;cáncer gástrico &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;de la tía G, el adenocarcinoma en la próstata de Rodolfo, el dermatofibrosarcoma de los gemelos y tantos otros m&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;ás.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;También recordamos a papá, muerto de leucemia el verano del 93.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Hace bastante que mi hermano había comenzado a escupir sangre cada vez que iba al baño; era posible escuchar su tos convulsiva y risa mezcladas por toda la casa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Al entrar por la puerta un olor revuelto a cigarros, café y colonia de pino lo precedía; fumar dos cajetillas diarias hacía poco para prevenir nuestro destino familiar.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;A veces nos encontrábamos en el baño, vomitando y tosiendo, haciendo especulaciones acerca de qué era lo que tenía cada uno, cual de los dos tumores sería más horrible, quien pagaba el sepelio del otro. “No quiero saber”, siempre concluíamos ambos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El diagnóstico que titulaba a mi hermano en nuestro árbol genealógico fue hecho a la fuerza tras una tarde entera de llantos de mi madre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;A la mañana siguiente, Miles me pidió que viajáramos e&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;n semana santa; quería ir a la casa que teníamos en Las Cruces antes de hospitalizarse. En el camino me contó, como gracia, que había conocido a una promotora del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Parque del Recuerdo&lt;/span&gt;: cuando ella le dijo a qué se dedicaba él se encogió de hombros y comenzó reír y toser.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Luego bajamos a la playa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;“Cuando tenga el respirador mecánico voy a estar lo más cerca posible de ser una máquina”, dijo riendo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo miré lanzar la colilla de su último cigarro al mar y sonreír aliviado.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En el horizonte impreciso, nítido el recuerdo de papá contándonos al borde de esa playa, con los pies metidos en el agua, que el enemigo está siempre dentro nuestro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkVa2A_J3nI/AAAAAAAAABA/S7isG8wslFI/s1600-h/cigarettes.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkVa2A_J3nI/AAAAAAAAABA/S7isG8wslFI/s320/cigarettes.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5063553240072314482" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:12;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-6363679571919234585?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/6363679571919234585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=6363679571919234585' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/6363679571919234585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/6363679571919234585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/05/el-enemigo-est-dentro-de-nosotros.html' title='El enemigo está dentro de nosotros'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkVa2A_J3nI/AAAAAAAAABA/S7isG8wslFI/s72-c/cigarettes.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-8529215929319045049</id><published>2007-05-08T21:06:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:16.122-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enchuladas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='puro molido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lapiz bic'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cine arte chocoslovaco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='zumbido de garganta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pelusas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terrible de EMO'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ojeras'/><title type='text'>Descripción sonora (Retrato)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Lo miraba dormir cuando escuché ese zumbido. Estaba de espaldas sobre la cama, demasiado recto para su estatura. Tenía bluyins viejos con un hoyo en la rodilla y una chaqueta de piel sintética azul. También una polera de cuello mal recortado llena de manchas y zapatillas sucias de fábrica, &lt;i style=""&gt;Enchuladas&lt;/i&gt;. Apretaba en el puño la correa de un morral tirado en el suelo, dentro de éste una bolsa de papel con veinticinco mil pesos en monedas de cien o &lt;i style=""&gt;puro molido&lt;/i&gt;, como se dice en la calle. Bajo los ojos marcas azules de un mal sueño constante. En el cabello revuelto pelusas atascadas como pedazos de ciudad en resistencia. Pequeñas colonias de microbios en resistencia, pienso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El ruido, que después de un rato comprendí le salía de la garganta, se amplificaba en el espacio de su boca entreabierta cruzando en línea recta a mis oídos. Una vez ahí me provocaba un espasmo que concluía en la punta de mi nariz. Sobre mis ojos una densa capa de sueño cubría con una película verde toda la habitación. En sus manos, quemaduras de cigarro y marcas de tinta alternaban en una secuencia transformadas al final en sendas costras de materia viva oculta bajo las uñas de cuerpo anónimo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No se vale rezar, digo. Arquea la ceja, cortada a propósito con un lápiz delineador de ojos, y continúa durmiendo quieto durante el resto de la noche. El ruido desaparece poco a poco perdido entre los dientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:12;"  &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkFKlw_J3mI/AAAAAAAAAA0/1RpS0-zIQnE/s1600-h/1150993823_f.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062409468806553186" style="margin: 0px auto 10px; display: block; cursor: pointer; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkFKlw_J3mI/AAAAAAAAAA0/1RpS0-zIQnE/s320/1150993823_f.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-8529215929319045049?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/8529215929319045049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=8529215929319045049' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/8529215929319045049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/8529215929319045049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/05/un-retrato.html' title='Descripción sonora (Retrato)'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RkFKlw_J3mI/AAAAAAAAAA0/1RpS0-zIQnE/s72-c/1150993823_f.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-1038325614555824051</id><published>2007-04-21T00:18:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:16.309-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bien parecida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='¿Soy como ella?'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Temática Feminoide'/><title type='text'>Bien parecida</title><content type='html'>&lt;div face="verdana" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span lang="ES-CL"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sí sé que te gusto, que quieres darme un beso. Hay algo que tengo que decirte antes, un detalle insignificante. Sé que R. habló contigo sobre el porqué de nuestra separación, pero él es un caballero y nunca diría de mí algo como lo que te voy a contar. Es que hay una cosa, una nimiedad de manía que tengo: me gusta preguntarle al hombre con el que estoy en qué me parezco a tal o cual mujer que va por la calle. No te rías. ¿Cómo que qué problema es ese? Varios problemas, por eso te lo digo antes de que pase lo inevitable entre nosotros. Deja de reírte. Pasa mientras camino por la calle o descanso en la plaza: las veo y siento necesidad de saber en qué se parecen a mí. Entonces pregunto ‘¿Ella se parece a mí?’ y ustedes, los hombres, en un principio suspiran y me abrazan, me dicen que no, que es más alta, gorda, morena, orejona. Cuando pasa el tiempo el suspiro ya no es tierno, sino enojado: nunca quedo conforme con la respuesta y ésta siempre inicia una discusión. Es obvio que me siento amenazada por todas ellas, todas las demás. Es cierto que al preguntar los obligo a mirarlas, pero es lo que se debe hacer para encontrarse una misma. Nunca entienden: no quiero que me digan que soy más bonita o fea que ellas, sino que espero reconocerme en una pierna, una nariz o una pechuga. ¿Que se pone extraño? Y eso que aún no te cuento lo de mis viejos. Mi papá dice que mamá era igual. No me acuerdo mucho de ella, pero sé que era buena para vitrinear. Él dice que lo reventaba a preguntas acerca de todas las mujeres que veía en la calle y hasta en las revistas. Luego las recortaba y pegaba en el espejo del baño. Discutían feo por eso. No, estoy sola, mi papá está en el campo desde que ella murió, sus nervios no tienen arreglo. Él dice que cuando pasó fue un alivio no tener que escucharla más: durante meses, y hasta en sueños, lo agobiaba su ‘¿Soy como ella?’. Igual lloró un montón, la quería harto. Le dolió que ella lo hiciera ahí mismo, en su baño. No podía ni mear por las noches pensando en que lo iba a penar allá, por eso terminó por vender la casa. ¡Ah, qué lindo eres! si sé que no soy como ella, pero igual cumplí con contarte. Y es que mi papá dice que nos parecemos tanto. R. me dijo que necesitaba desintoxicarse porque a veces, cuando me miraba a los ojos, sentía miedo de ver tanto vacío. Ahora anda con Cata, y eso que varias veces le pregunté si era como ella y me dijo que yo era un millón de veces más bonita. Mentiroso. No era tan caballero al final, supongo. Y tú, ¿vas a besarme ahora?&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rim7WqV8QcI/AAAAAAAAAAs/9mHDwFJSgAw/s1600-h/virgin+suicides+trip.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rim7WqV8QcI/AAAAAAAAAAs/9mHDwFJSgAw/s320/virgin+suicides+trip.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5055778054697927106" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-1038325614555824051?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/1038325614555824051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=1038325614555824051' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/1038325614555824051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/1038325614555824051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/04/bien-parecida.html' title='Bien parecida'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rim7WqV8QcI/AAAAAAAAAAs/9mHDwFJSgAw/s72-c/virgin+suicides+trip.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-3034438763177443812</id><published>2007-04-01T23:20:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:16.470-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escritores que son personajes escritores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manuel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amberes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Té de Peyote'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Taller de Cuento'/><title type='text'>Cuento a dos manos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;I&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Dormir once horas. Lavarse la cara. Ir a la universidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuando estoy en mi silla, en el taller de cuento, me doy cuenta de que hace tres días que no me baño. Como si me leyera el pensamiento Joaquín, en el asiento del lado, dice que hace más de una semana que no entra a la ducha.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Manuel empieza a leer. Me pregunto qué se cree. Nada nuevo. De seguro es otro de sus cuentos temáticamente disfuncionales. Logra superarse, siempre hace uno más aburrido que el anterior. Es mi hora de la siesta. Él lee:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;Sé que hay un lugar vacío cerca de aquí, pero no sé dónde&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Un techo blanco se extiende sobre mi cabeza y su color transcurre hacia los muros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No sé dónde estoy. Hay una mujer que trata de tranquilizarme diciendo que estoy en un hospital. Afeitaron mis piernas, cambiaron mi ropa y me bañaron. "Llegó nomás" dice. "¿Qué tomó? Porque algo tomó". No contesto. Ella inspira profundo mirándome con lástima, pregunta mi nombre: me cuenta que no saben nada acerca de mí porque no traía ni cien pesos para la micro encima. Le digo cosas tratando de pensar en lo sucedido entre la sala de clases y el hospital. No recuerdo nada. Me pongo de pie. Tomo mi ropa orando por que mis cosas de una u otra forma vuelvan. Me despido de ella mientras mete en el bolsillo de mi chaqueta el tríptico de un centro de rehabilitación. Lo tiro, con un humor entre ofendido y triste, en el primer basurero que encuentro fuera del hospital.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pienso en escribir sobre un único personaje, un escritor igual a mí, pero compararme a un personaje de cuento me parece tan chistoso que termino por reírme una o dos horas parada en una plaza. Me suena la idea, como si ya la hubiera tenido, así que la olvido concentrándome en otro personaje escritor, uno al que por tener constantes &lt;em&gt;deja vu&lt;/em&gt; siempre le duele la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; El cielo está oscuro: probablemente caminé por horas antes de llegar hasta aquí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;II&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Se había puesto de pie, mirando fijo a lo lejos, y había comenzado a caminar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Una vez vaciado mi escritorio me dispuse a desparramar ahí el contenido de la mochila. Primero saqué un estuche lleno de lápices de colores, plumones, plumas de tintero; luego vi que había un cuaderno, un par de libros y un polerón verde. También estaban sus documentos (en un par de carnés viejos pude conocer su cara cuando niña, su edad, en dónde había nacido). Entre ellos cincuenta mil pesos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Uno de los libros llamó mi atención. En su portada, la foto en sepia de una mujer con el torso apoyado en el asiento de una silla. Sus nalgas desnudas se enfrentan a la vista de un espectador que no aparece dentro del cuadro. Ella lo mira, como esperando el momento en que él vendrá a echársele encima: lo observa como si no tuviera conciencia de que todo el que sostenga el libro está también espiándola. Pensé en Isabel, que por descuidada también estaba ahí mostrándose. Tomé el cuaderno, abriéndolo con enojo, y leí las primeras páginas de otro anodino cuento de los que ella siempre lee (y que yo escucho al borde de la silla).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Comenzaba con el &lt;i&gt;Sé lo que hiciste&lt;/i&gt; más fuerte que he leído. El cuento era sobre un escritor, y este había hecho o haría en la historia algo que ella ya sabe. Mordí una manga del polerón, que tenía un olor fuerte a cigarro, y me tendí en la cama con el cuaderno entre las piernas desnudas. Me dispuse a leerlo así, pero las frases me llegaban a medias: mi respiración agitada se mezclaba con la nicotina, la imagen de la mujer en la silla mirándome y luego caminando fuera de la sala en medio de mi lectura. Comenzó apenas como un gemido, pero transcurrida esa confusión empecé a llorar a gritos, desconsolado, avergonzado por el patetismo de la escena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Joaquín.&lt;br /&gt;- ¿Manuel? ¡Qué chucha, son las cuatro de la mañana!&lt;br /&gt;- Isabel dejó sus cosas en la sala; yo las tengo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Corté. De pie, sobre papeles húmedos y piernas temblorosas, me dispuse a pasar el resto de la noche imitando la letra con la que ella había escrito el cuento arruinado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;III&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- ¿De dónde vienen los diamantes?&lt;br /&gt;- ¿Ah?&lt;br /&gt;- Dicen que tienes mis cosas: se me quedaron la clase pasada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Me pregunté quienes ‘lo decían’, pero me limité a asentir tratando rehuir su mirada. Le entregué la mochila, acariciando sin que se diera cuenta el índice de su mano derecha. Se quedó mirándome como tratando de descubrir algo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- No es cierto eso que leíste acerca del escritor.&lt;br /&gt;- ¿Qué cosa?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Me lo decía con la mayor naturalidad del mundo: todo lo que escribía sobre su personaje escritor, que a su vez era yo, era mentira. No sabía si era para humillar o aliviarme, pero me esforcé en adquirir la expresión más neutra y desentendida que pude. La suya, en cambio, se transformó en la más bonita que jamás le hubiera visto, una expresión que no volví a ver en nadie más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Que ese cuento no es sobre ti.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sentí como si muchos de mis órganos internos se transformaran en agua y cayeran pesados importándoles poco dónde. Abrí la boca sin decir nada; un silencio incómodo se prolongó durante varios minutos. Al leer el relato era evidente que se hablaba de mí, pero quería escuchar cualquier cosa que me ayudara a dejar de creerlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Era en un principio sobre ti, pero terminó siendo cualquier cosa. Se llama como tú, es escritor también, está en una sala idéntica a ésta leyendo una de las aburridas historias que escribe para complacerse a sí mismo, pero no eres tú. Si fueras tú no me importaría, y no es que me importe tampoco, de todos modos. Pero no eres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Se sentía culpable, pensé.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- No he tocado tus cosas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Su expresión volvió a ser decepcionada y perdida como en la clase anterior. De pronto comprendí: toda su cara me indicaba que sabía lo que había hecho y no le gustaba. Revisó sus cosas delante de mí (incluyendo el dinero, que contó dos veces) agradeciendo sin tocarme. Se sentó al otro extremo de la sala sin decir ni escribir nada, y cuando comencé a leer mi cuento se durmió con los brazos cruzados sobre la mesa. Al final de la hora observé como se excusaba con el profesor para no tener que volver durante ese semestre. Me pareció que devolvía la observación por un corto intermedio, pero escondí la cabeza sin atreverme a levantarla hasta que la sala quedó vacía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;IV&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En la micro, leyendo un libro, encuentro un cabello castaño con la punta desteñida en la página 23. Me lo enrollo en el índice, saco de la mochila el cuaderno y releo el último cuento escrito: no lo reconozco. Empiezo a tocar las páginas con la boca, como queriendo respirarlas, y al llegar a casa rápidamente me meto en la cama. Duermo pensando que aún no se me pasa por completo el efecto. Al despertar ojeo mi cuento, donde creo leer entre líneas algunos mensajes que el personaje trata de soplarme a medias. Trato de recordar las cosas que soñé, pero todas son como chistes internos que no consigo entender. No recuerdo qué en ese cuento me avergonzaba; en las sucesivas relecturas lo único agradable es cómo el escritor, en un arranque de locura, se da cuenta de que es un personaje escritor y no un escritor de verdad, y de ahí su carencia de talento. En la línea final me parece leer a uno auténtico escribiéndose a sí mismo una despedida, declarando su independencia de quien alguna vez comenzó a relatarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RhCjWkD1uLI/AAAAAAAAAAk/SYCq7uQJNdQ/s1600-h/Klimt_the_kiss_1907_8.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5048714790314555570" style="margin: 0px auto 10px; display: block; cursor: pointer; text-align: center;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RhCjWkD1uLI/AAAAAAAAAAk/SYCq7uQJNdQ/s320/Klimt_the_kiss_1907_8.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="font-family: verdana; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-3034438763177443812?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/3034438763177443812/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=3034438763177443812' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/3034438763177443812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/3034438763177443812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/04/cuento-dos-manos.html' title='Cuento a dos manos'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RhCjWkD1uLI/AAAAAAAAAAk/SYCq7uQJNdQ/s72-c/Klimt_the_kiss_1907_8.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-6772621254639796117</id><published>2007-03-27T20:49:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:16.579-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte conceptual'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Siberia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='piel humana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='habitaiglúes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><title type='text'>Conceptualidades</title><content type='html'>&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El Artista Conceptual cuenta en una de sus aperturas que fue a la guerra y el avión que pilotaba se estrelló en Siberia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Relata cómo es que un grupo de siberianos habitaiglúes lo salvan envolviéndolo en grasa de ballena sin saber que es nazi, y también cómo luego los asesinó por episodios para envolverse con la grasa de ellos, siempre con la intención de conservar el calor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La gente enloquece de amor por el Artista Conceptual cua&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ndo con sus manos grafica el penoso trayecto que debió recorrer entre la aldea siberiana, ahora extinta, y el puerto de Hainan, en donde se coló en un barco disfrazado de Vaca Sagrada con lo poco que le quedaba de sus abrigos de piel humana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El Artista, Conceptual y por tanto una bestia de símbolos, se da la molestia de tenderle la mano a una mujer que rompe a llorar entre la gente, y prosigue aclarando que con lo que quedó de su disfraz se hizo un escudo de indiferencia para protegerse de ellos, los espectadores, y que también armó así sus primeras obras, encajando dientes de niños y dedos recogidos en el camino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El Artista nota cómo toda la gente se ha callado con&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;movida. Ve como los niños abren una boca grande y los adultos han parado de buscar con la mirada a los camareros, que a su vez también están atónitos. Ahora todos comprenden el porqué de la manía del Artista Conceptual con la grasa de ballena, el por qué de las peleas con los ecologistas y su exótico acento similar a un mugido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Alguien entre la gente atontada habla a grito pelado, abriéndose paso. Da codazos a los que se apiñan alrededor del Artista Conceptual con la boca abierta, sobre todo a las mujeres que ya suspiran encontrando en él un supuesto “perfil griego”.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Es la madre del Artista Conceptual. Le dice que no entiende, que no sabe, que no se cubra la boca con las manos (plaf plaf, sonido de cachetadas), que igual está castigado por decir mentiras, que qué pensaría el Padre del Artista Conceptual si estuviera vivo, que son sus amigos, que sus amistades Conceptuales lo están sumiendo en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;la banalidad del sinsentido posmodernista, que le están comiendo el cerebro. Y aunque ya es evidente que todo lo dicho es una farsa, este vuelco hace que la gente ame de una manera mucho más profunda y retorcida a la figura del castigado Artista Conceptual, que se va de la galería agachado, a la altura a la que su mamá lo puede agarrar de la oreja.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p face="verdana" style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rgnu4ED1uJI/AAAAAAAAAAU/tl0pS6_hOio/s1600-h/artista.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rgnu4ED1uJI/AAAAAAAAAAU/tl0pS6_hOio/s320/artista.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5046827504375281810" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-6772621254639796117?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/6772621254639796117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=6772621254639796117' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/6772621254639796117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/6772621254639796117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/03/conceptualidades.html' title='Conceptualidades'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/Rgnu4ED1uJI/AAAAAAAAAAU/tl0pS6_hOio/s72-c/artista.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6844009635984277927.post-1611483171329005807</id><published>2007-03-27T19:26:00.000-07:00</published><updated>2008-12-10T02:38:17.033-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viajes místicos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Isabel Viterbo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doña Rosa Hostal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Viajes místicos siempre ocurren en el desierto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desierto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tur bus'/><title type='text'>Viajes místicos siempre ocurren en el desierto</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: left;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Salida a Tocopilla a 1 Km., 500 m., Doña Rosa Hostal, 100 m.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No he podido dormir ni un solo momento en todo el camino.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Apoy&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;o la cabeza en el vidrio, mirando hacia fuera el de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;sierto que parece todo azul.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No es gran cosa: kilómetros de tierra aplanada o dispareja con uno que otro cerro visible desde lejos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Cruzarlo de noche debiera ser un espectáculo soporífero (como indiscutiblemente el resto de los pasajeros del bus piensa mientras ronca), pero no tengo sueño y la ansiedad me hace leer todo tipo de carteles puestos en el camino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Al viajar al norte no sólo la tierra se va secando, en el avance también los rostros de los que suben y bajan se vuelven má&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;s áridos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En el camino el color del paisaje a cada metro recorrido se deslava un poco más.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El ánimo se torna denso e introspectivo cuando ya se acaba de leer la línea final del libro que llevabas para entretenerte o  cuando el sobrecargo apaga la televisión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt; Todos comieron hasta la última de las galletas con Coca Cola, sacaron la última letra del último puzzle y se acostaron a dormir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y yo, que no puedo dormir, ya perdido el entusiasmo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;de la partida analizo hasta el más inverosímil de mis futuros problemas, eso a falta de suficientes para cubrir las 24 horas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de continua carretera.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Llegada la hora, con los ojos perdidos en el tierral, creo buscar algún rastro de humanidad, como si en el reflejo de la gente dormida estampado sobre el paisaje se pudiera encontrar algo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Entorno los ojos, concentrada.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En un parpadeo el plano cambia a verde, luego a gris.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;No me doy cuenta y en un cabezazo todo se va a negro.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;De seguro el ojo me queda morado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pero no importa porque estoy dormida: por fin, de sopetón, soñando con llamas pachamámicas, alienígenas tatuados en los cerros del desierto y la primera vez&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; que me dieron un beso,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en Santiago, sobre un cerro pequeñito en medio de la ciudad. Estamos sentados en una banca frente al farol 113, nos acercamos, su cara toca el golpe en mi frente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Dice algo que no oigo bien, me duele la cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Señora.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Despierte señora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Señora tu abuela.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Esta cabecerita no hace más que dar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;me tortícolis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Ya llegamos a Iquique. Tenemos que llevarnos el bus al corral.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: verdana;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p  style="text-align: justify;font-family:verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Bajo taimada y sudorosa, con la frazada Tur-bus en la mano: aún la tengo cuando llego a la pensión.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ladrona y trasnochada tomo un colectivo hasta el centro.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Aunque sea casi imposible dormir con un cototo en la cabeza y treinta y nueve grados dentro de un auto&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, concilio el sueño un par de minutos enrollada en el asie&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;nto de atrás.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p face="verdana" style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RgnsDkD1uII/AAAAAAAAAAM/_mcuqa51o0A/s1600-h/atacamaprincipal.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RgnsDkD1uII/AAAAAAAAAAM/_mcuqa51o0A/s320/atacamaprincipal.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5046824403408894082" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6844009635984277927-1611483171329005807?l=isabelviterbo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/feeds/1611483171329005807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6844009635984277927&amp;postID=1611483171329005807' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/1611483171329005807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6844009635984277927/posts/default/1611483171329005807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://isabelviterbo.blogspot.com/2007/03/viajes-msticos-siempre-ocurren-en-el.html' title='Viajes místicos siempre ocurren en el desierto'/><author><name>Isabel (IV)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02868732417868267116</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://2.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/S9m024HztnI/AAAAAAAAAKs/045xzA8Zk_E/S220/carolina.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_7E0KQdt9aYk/RgnsDkD1uII/AAAAAAAAAAM/_mcuqa51o0A/s72-c/atacamaprincipal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
